Octubre se me fue entre las manos

No me explico que, en lo que me parece un suspiro, hayan transcurrido ya más de 30 días. Y es que el paso del tiempo es vertiginoso cuando hemos superado el ecuador de la vida. Los días se suceden con un ritmo inusitado. Que paso? A donde se fue Octubre? La verdad es que no lo se…


El paso del tiempo, su fugacidad, despierta reacciones diversas. Por una parte nos hace aferrarnos al presente para su intenso disfrute. Por otra nos hace remitirnos al pasado llenándonos de nostalgia e induciéndonos a pensar que cualquier tiempo pasado fue mejor.

No hay marcha atrás en el tiempo. Siempre camina en la misma dirección. De manera imperceptible, de manera fugaz. 

 



Reflexionar sobre el tiempo me remite siempre al carpe diem. Me insta a vivir con intensidad y a trabajar con entusiasmo. A saborear la vida. En el libro “Historias que hacen bien”, de Daniel Colombo, leo esta interesante historia.

Cuentan que, en la antigüedad, había un sabio que, por sus conocimientos y por su fama, irritaba al rey. El monarca decidió conocerlo. Cuando lo vio, lo primero que le preguntó fue la edad por aquella creencia de que la sabiduría se logra con los años.
– ¿Cuántos años tienes?
El sabio respondió.
– No lo sé.
La respuesta enfureció al rey, porque interpretó que el sabio estaba riéndose de él. Y le gritó:
– ¿Cómo te atreves a decirme que no sabes cuántos años tienes? ¿Te estás burlando de mí?
El sabio respondió serenamente:
– No, señor. Ocurre que, a mi entender, los años que tengo son los que me faltan por vivir y no los que he vivido; los que viví pasaron, ya no los tengo; los que viviré son una incógnita. Por lo tanto no sé a ciencia cierta cuántos años tengo.


Esa incertidumbre sobre el futuro nos amarra bien fuerte al presente. Al “ahora” que tenemos. A las cosas que debemos hacer con perfección. Hablo del trabajo. Y hablo también de diversión. Saber disfrutar (del trabajo y del ocio) es un arte y una ciencia que no se dominan fácilmente.

Asi que creo que Octubre se me fue en eso de trabajar y disfrutar que en definitiva es lo que compone el tiempo mismo… Pero ahora los invito a seguir leyendome…

Que opinas ? Dejame tu comentario !